miércoles 18 de junio de 2008

¿Existe vida tras los exámenes?

Ehhh..., mmm..., sí, claro que sí. No sólo existe, sino que es ahora cuando realmente empieza. Han sido varias semanas duras, de gran desgaste. Ahora estoy en una buhardilla, con una conexión pirata y escuchando a Soul Tellers. Y nada me parece real. Como si estas semanas no hubieran pasado por mi vida y todos los agobios y nervios propios de una época de exámenes pertenecieran a un pasado remoto. Qué sabia es la mente.

En este paréntesis, en que casi he vivido aislado del mundo, apenas me he enterado de lo que sucede a mi alrededor. Todo va tan de prisa que unos días desenchufado de la actualidad te sumergen en la desinformación más absoluta. Y, de vez en cuando, se agradece.
Aunque, de todo lo que sucedía (la Expo, la Eurocopa, los mil y un desastres a lo largo y ancho de este enloquecido mundo...), sólo me han sacado de mi retiro un par de cosillas. Lamentablemente son de política, qué jodida es la mente.
Me ha llamado -y poderosamente, además- la atención algo que ya se está convirtiendo en costumbre para este ejecutivo: el de negar la realidad y utilizar los más variados eufemismos para eludir nombrar con precisión lo que ocurre. ¿Alguien ha olvidado la retahíla de sandeces que se utilizaron por evitar el término
trasvase? Con lo sencillo que es. Trasvase, trasvase, trasvase. Ni captación puntual de recursos hídricos ni milongas, oiga. Llevar agua de un lugar a otro, en esta tierra, siempre se ha denominado trasvase. Paralelo a este bochorno lingüístico y dentro de mi retiro, he escuchado desde la lejanía que estamos en un proceso de desaceleración, en un período de dificultades objetivas (?), y no he podido más que sonreír. ¿Tan difícil es admitir que hay una crisis? Es muy sencillo: crisis, crisis, crisis. Es como si hubiera un campo de fuerza invisible alrededor de la palabra y ningún socialista la pudiera pronunciar, como si se hubiera desterrado de nuestro diccionario. ¡Muere maldita palabra!, ¡muere!

Pero si algo me ha llegado al alma ha sido el discurso de la ministra Aído, donde
por error se dirigió a los miembros y miembras de la comisión. ¿Hasta dónde va a llegar la estupidez por la paridad? Pero no se queda ahí, que ya sería suficiente desatino, sino que propone incluir el palabro en la nueva edición de la RAE. Un poco de respeto, menestra. No sé a las gentes del mundo, pero a mí, como filólogo, todavía me chirrían los oídos. Salió, como no podía ser de otra forma, a defender la dignidad de nuestra lengua y a poner las cosas en su sitio, el académico Gregorio Salvador .

Lanzo una pregunta a la ministra: a partir de ahora, y desde la igualdad, paridad y bla, bla, bla, cuando un joven termine la carrera de periodismo, ¿será un
periodisto?


Aúpa la menestra

viernes 25 de abril de 2008

Palíndromo mon amour

Debo agradecer a uno de los peores profesores de la carrera y a sus infumables clases que despertaran, sin saberlo, una afición que se me antoja realmente adictiva: los palíndromos. En realidad no es mérito suyo, si no de mi propio cuerpo buscando una salida desesperada al tedio más absoluto. Cuando ni los bostezos surtían efecto (sabido es que una de las teorías del bostezo se asienta en la necesidad de mantener el cuerpo activo), en una fotocopia que se estaba leyendo, creo, en ese momento, aparecía la palabra mágica: palíndromo. A partir de ahí mi cerebro se puso en funcionamiento.
Comencé a jugar con todas la palabras que pude hasta que, maldita sea, sonó el timbre. Era su última clase y sólo pude hacer dos, muy sencillos. Pero lo peor es que ya no he vuelto a conseguir hacer más, tal vez sea porque necesito el estímulo de sus clases.

Ahí van:

Eva le asa el ave
Ojo con seres no cojo

Pero no son nada comparado con:

Allí por la tropa portado, traído a ese paraje de maniobras, una tipa como capitán usar boina me dejara, pese a odiar toda tropa por tal ropilla. (de Luis Torrent)


Adivina ya te opina, ya ni miles origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, pedazo gallina, cedazo terso nos retoza de canilla goza, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros elimina, ya ni poeta, ya ni vida. (de Ricardo Ochoa)

Pero el premio se lo lleva Juan Filloy que ha publicado ¡más de 8.000! Muy bien no debe estar el hombre :)
Así que manos a la obra. Ya sólo me faltan 7998.

viernes 4 de abril de 2008

Zapatero o la soledad del corredor de fondo


NO COMMENT

(Cada uno que saque sus propias conclusiones. Si tengo que escribir sobre este cenutrio... antes voy a misa de cinco).

sábado 2 de febrero de 2008

Vuelve la luz


La luz llega a toda la comunidad universitaria: se han terminado los exámenes. Y a uno le queda una sensación de relajo realmente placentera. Es como si durante demasiado tiempo hubiera llevado una mochila cargada y de pronto lograra desembarazarme de ella. Después de una etapa oscura llena de agobios inimaginables y prisas de última hora, aparece un nuevo día. Con la mente extenuada por la presión (y sin duda por el empacho de datos finales), amanece de nuevo. Como el Ave Fénix renacemos de nuestras propias cenizas, como un nuevo y esperanzador brote en una planta moribunda.
Hay que agradecer, hoy más que nunca, que la enamoradiza Aurora haya abierto con sus dedos rosados las puertas del cielo para que pudiera entrar el carro del Sol.

miércoles 26 de diciembre de 2007

Feliz falsedad a todos

Sé que el vídeo puede herir la sensibilidad de quien disfruta con el tema navideño, pero es que en estas fechas me sale la vena punkarrilla (qué tiempos...). Qué se le va a hacer.

AVISO: no apto para creyentes o políticamente correctos. Si no se está familiarizado con el grupo es difícil seguir la letra, así que si hay dificultades la subo.





La letra AQUÍ

miércoles 12 de diciembre de 2007

La navidad nos rodea

Ante las fechas que se avecinan nada se puede hacer. Es una guerra perdida. Como todos los años y haciendo gala de un tremendo estoicismo, tenemos que soportar las ciudades llenas de luces, los villancicos por todos los comercios e incluso en plena calle, la invasión de los anuncios de juguetes, el cuñado que te propone posar al lado del árbol para la foto, las agresivas campañas con fines humanitarios (como si los problemas del mundo se solucionaran al acabar estas fechas), el sempiterno anuncio del Almendro, que manda cojones, los más que ridículos moñacos de Papa Nöel escalando por las terrazas y balcones, las películas con moralina y ángel-de-la-guarda o directamente con el abuelo de rojo, los resúmenes de un año que no alcanzas a comprender cómo se estropeó de esa manera (con lo bien que empezó), tener que dar explicaciones a todos los familiares de qué pasó con tu ex o dejó de pasar, aguantar a ese tío cansino que siempre termina por contarte sus increíbles experiencias en la mili cuando va con cuatro tragos, el espíritu navideño que parece adueñarse de todo el mundo (y no compartir ese estado de dicha te convierte en un tipo raro), etc, etc, etc.
Desde aquí lanzo una pregunta al aire ¿Y qué pasa con los que no compartimos este sentimiento? Yo desde luego respeto a quienes lo tienen ¿pero quién me respeta a mí?
Algún año me iré a pasar al monte estas fechas.
Con la sana intención de no enterarme de nada.

lunes 19 de noviembre de 2007

¿Demasiado 'Sé lo que hicisteis'?


Si me dijeran "recomiéndame un programa de televisión" diría, sin dudarlo, Sé lo que hicisteis. Reconozco que veo poco la tele, bien porque tengo poco tiempo libre, bien porque no merece la pena perderlo de cualquier manera. Pero este programa es diferente. Es un soplo de aire fresco entre la insufrible programación que, semana tras semana, llega hasta nuestras casas.



Con el tiempo no sólo se ha echo un hueco en la cadena, sino que se ha convertido en el programa de más éxito de la Sexta (dejando aparte las apuestas deportivas). Ese éxito radica en su peculiar visión del mundo rosa, las alcahueterías de toda índole y programas afines que saturan la programación. Pero el equipo de Sé lo que... no aborda temas 'rosas', sino que analizan la labor de esos que se proclaman periodistas del corazón, tertulianos varios y demás basurilla. Hay una recreación de gazapos, contradicciones o momentos embarazosos de esos personajillos que, aderezados con el agudo ingenio de los presentadores, resulta un cóctel infinitamente más recomendable que los programas a los que pertenecen.






Pero este fin de semana pasado ha desaparecido la esencia. Se emitió un programa-especial de los que utiliza la cadena ante cualquier eventualidad, para "rellenar el hueco". Era algo así como Sé lo que mentisteis, las grandes mentiras del corazón. En lugar de ser vídeos cortos entre los ingeniosos diálogos de Ángel Martín y Patricia Conde, fueron de una duración excesiva, apenas sin comentarios. Señores de La Sexta: en el momento en que se modifica el programa de esa forma, es evidente que se acaba convirtiendo, precisamente, en uno más de alcahueterías (lo que les sirve de base para hacer su programa). Si dejan de ironizar y de poner en evidencia a todo ese mundillo y se limitan a ofrecer lo mismo, se me antoja que van a perder muchos fieles seguidores. Por ejemplo al que firma estas líneas.


Uno de tantos momentos de antología del programa

Aunque no todo van a ser críticas. Han recibido, con todo merecimiento, el premio al mejor programa de entretenimiento y mejores presentadores en la IX edición de los Premios de la Academia de la Televisión (?). Enhorabuena.